Explotó otra granada fragmentaria en el penal de Barinas

 

Explotó  otra ganada fragmentaria en el penal de Barinas.

Esperemos que las autoridades no se limiten a describir cómo explotó la granada y  que, por el contrario,  expliquen por qué hay granadas fragementarias dentro del penal.
Así lo reseña LA PRENSA
A José Alberto Torres Rivero, recluso de 22 años, le estalló una granada justo cuando funcionarios de la GN y del Mrij contabilizaban a los presos de la Torre máxima del Injuba. Murió destrozado e hiriendo a cuatro compañeros suyos en el acto.

Minutos antes de las seis de la mañana de ayer jueves, una comisión de funcionarios de la Guardia Nacional y custodios del Mrij, como cada amanecer, estaban contando a los presos de la referida torre, cuando de repente, se escuchó el estruendoso estallido que generó de inmediato caos y terror, pero, al mismo tiempo, una reacción inmediata por parte de los representantes de la ley, preparados para este tipo de contingencias.

“Los funcionarios pensaron que se trataba de un ataque sorpresa por parte de un grupo de reclusos, ya que se trataba de nada más y nada menos que de una granada y por ello se vieron obligados de inmediato a defenderse del supuesto ataque”, explicó uno de los funcionarios de la Guardia Nacional que en la mañana de ayer se encontraba resguardando la parte externa del penal.

La escena, para ese instante, estaba sobre el tapete: confusión, reacción inmediata y un caos que dejó, además, cuatro reclusos afectados por la explosión del artefacto de guerra.

Torres Rivero, quien purgaba condena por homicidio, murió destrozado en el acto, mientras que el interno José Rafael Peraza (27), quien se encontraba a su lado, sufrió amputación de su brazo derecho y otras lesiones graves.

Los otros reclusos que sufrieron daños por la explosión de la granada fueron Raúl Pérez Guevara (26), quien, según informes médicos, quedó parapléjico a causa del estallido; Elio Nieto Altuve (19) y Martín Rondón Hernández, quienes presentaron lesiones leves.

Enfrentamiento tras larga explosión

Aquel desesperante cuadro, en el que la confusión reinaba en medio del pánico, generó un despliegue de funcionarios en la Torre máxima y un tiroteo al aire en busca de calmar la tensa situación.

Ráfagas al aire, gritos de órdenes y estratégicos por un lado; con gritos aterradores, auxilios y reacciones inevitables por el otro bando, produjeron un mayor caos que nadie supo explicar en principio.

Hubo reacción también por parte de los internos y se produjo un breve pero candente enfrentamiento que dejó cinco heridos de bala, entre ellos el teniente (GN) Rebago Cova y  el sargento I (GN) Angel Contreras Sánchez, de 21 años, con tiros en el pie derecho y roce en el rostro, respectivamente.

Los internos heridos fueron identificados como José Manuel Fernández y Maury Jiménez.

Una chica de 17 años de edad, de nombre Y. Rivera, resultó herida en una de sus piernas. Está fuera de peligro.

El tiroteo fue intenso y largo durante más de veinte minutos, hasta que presos y funcionarios entendieron la situación: a un recluso se le estalló una granada y ello desató aquel oscuro panorama.

“Fue cuando se percataron de lo que acababa de suceder y comenzaron a auxiliar a los reclusos heridos durante le explosión”, explicó brevemente un oficial.

Fue necesario el traslado de varias ambulancias al penal para socorrer a los heridos, que fueron enviados al Hospital Dr. Luis Razetti.

Al recluso Raúl Pérez Guevara fue necesario sacarlo sobre una cama en vista que no podía valerse por sí mismo, pues había quedado inválido.

La calma arribó al lugar antes de las ocho de la mañana. Había acabado la tempestad. Se acababa de escribir otro episodio más de la Torre de seguridad máxima del Injuba.

 

 

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