Las verdades de Miguel Salazar

Es preciso prever el porvenir. Esa máxima atribuida a Antonio José de Sucre en 1821, es precisamente lo que hemos emulado a través de todos estos años. Nuestro titular de hoy se corresponde con la realidad: Chávez no está en condiciones de continuar al frente del Gobierno. Lo habíamos advertido hace casi dos años en la edición 297 del 28/5/10 y unos cuantos meses después en la edición 349 del 1/7/11. Su salida de Miraflores no significa que esté caído. En ese sentido voy a parafrasear a Pedro José Rojas cuando en vísperas del Tratado de Coche para poner fin a la Guerra Federal, afirmó: Caerse, señores, no es caer. Por cierto, me extrañó que Chávez no haya recordado que el pasado domingo se cumplieron 152 años del inicio del movimiento de Ezequiel Zamora (a menos que sea un olvido del general Jacinto Pérez Arcay). Volviendo al tema, Chávez ha admitido que es un humilde mortal. Ahora debe comprender que la condición inmortal sólo la decide la posteridad. Él debe irse para dedicarse exclusivamente a su salud. Ahora, que no se equivoquen las fuerzas que lo adversan (internas y externas), Chávez es el único factor aglutinante en la Venezuela de hoy porque ha hecho posible tanto la unidad del PSUV como la propia fraternidad opositora. Ambas le deben su voluntad de cohesión, aunque, paradójicamente, las dos dependan de su existencia. Nos guste o no, su ausencia definitiva conllevaría a la total fragmentación del país. Ahora, el jefe de Estado debe estar claro en que no es tiempo de lamentos y lloriqueos, por ello está obligado a no aceptar plañideras como las escenificadas en VTV, en el programa Dando y dando, con Robert Serra, Blanca Eekhout y Tania Díaz; a estos pavosísimos quebradizos poco les faltó para empujarlo a destiempo a un nicho en el Panteón Nacional; y ni mencionar la mensajería desplegada a través del twitter del canal 8, la cual me pareció un caudal de obituarios por anticipado. Los mencionados no dieron pie con bola a la hora de verter sus lastimosos quejidos con una actitud semejante a la asumida por las lloronas que en los pueblos de Monagas contrataban para que con sus lamentos contrarrestaran los chistes en los velorios, en esta ocasión hasta Juliu Fusik fue maltratado por Eekhout, descontextualizando su Reportaje al pie del patíbulo. Chávez debe convencerse de que no es tiempo siquiera para echarse en brazos de los espíritus de la sabana. Hoy, más que nunca, urge abrir el paréntesis que permita darle descanso a un cuerpo que reclama doblegarse. Él debe retirarse temporalmente y desde el cajón del Arauca definirse sobre quién ha de tomar su puesto. La tarea no es fácil porque los alacranes pujan por estar en la vanguardia, de allí lo beneficioso que sería para la revolución la premura de conocer quién será el sustituto, porque en caso contrario los enemigos consolidarán sus reductos. Acá, a la hora de poner el corazón no aparece nadie, pero, cuando del bastón de mando se trata sobran los caciques. En cuanto a la Batalla de Carabobo no es ni debe llegar el tiempo de tierra arrasada. Me imagino que más de uno de quienes presumen de la confianza de Chávez, estará presto a susurrarle al oído cualquier chifladura. Afortunadamente, estoy convencido de que Chávez se ceñirá estrictamente a las reglas del juego. Se hace perentorio un viraje en la estrategia propagandística, esa que ha servido para enriquecer a la cadena afecta al candidato de la MUD; además, es una propaganda fundamentada en los cánones de la enajenación. Hoy, pensándolo en frío, me pregunto: ¿quién le ha hecho más daño a Chávez, si el cáncer o la política comunicacional de su Gobierno? Otra decisión que lo haría grande en esta encrucijada sería una amnistía general. No faltará quien la considere traída por los cabellos, está bien, quien así lo sienta le recomiendo que analice el siguiente fragmento de la petición que hizo Tomás Lander (1836) al presidente José María Vargas en el sentido de que otorgara el perdón oficial a los participantes de la Revolución de las Reformas: Es perjudicial, es feroz que nos transformemos hoy en jueces implacables y sanguinarios, nosotros que tantas razones tenemos para compadecer a los revolucionarios temerarios y contumaces, nosotros que podemos llamarnos una sociedad de cómplices, si las revoluciones son crímenes por ser revoluciones. No olviden que en buen cristiano el perdón de los pecados es la resurrección de la carne. En estos días se multiplicarán los improperios de la jauría, pero mucho más peligro encierra aquella que se oculta entre las rendijas de Miraflores. Entretanto, no falta quien vea en los periodistas desafectos a los responsables del mal presidencial, cuando en verdad se tiene que admitir que si tenían la información del viaje del Presidente a La Habana y su intención, ellos estaban obligados a hacerla saber a la opinión pública. La razón de un periodista es informar, aunque muchas veces se deje tentar por la vocación política. Es saludable que Chávez haga caso omiso de quienes insisten en burlarse de su persona y por ello no es bueno que recurra a esa práctica para responder. Vale recordarle una línea de Carlos Soublette (1837): Venezuela no se ha perdido ni se perderá nunca porque un ciudadano se burle del Presidente. Venezuela se perderá cuando el Presidente se burle de los ciudadanos. En definitiva, de la decisión que tome Chávez se pierde o no la Quinta República.

SABLES. El escenario militar no es sencillo y los nubarrones no permiten claridad en ese campo. Tras 12 años de vida activa en el Gobierno, los militares muestran reticencia cuando advierten que pueden regresar a los cuarteles. En ellos se miden lealtades y buena parte de la oficialidad cierra filas con el jefe de Estado, pero no son pocos los temas cuya discusión amenaza con la unidad de la FANB. El sector más fuerte se inclina por seguir el proceso revolucionario con o sin Chávez. Se trata de militares muy cercanos a La Habana. Ahora, es Diosdado Cabello quien aparece después de Chávez con la mayor ascendencia en el mundo castrense. Las dudas se presentan cuando se desconoce su ideología. Aunque se debe presumir de izquierda porque en caso contrario Chávez jamás lo habría elevado a los puestos relevantes que ocupa y ha ocupado. Si DC está donde está es porque así lo ha querido el jefe bolivariano. De todas maneras vale la pena manifestar cuidado con un escenario similar a la Granada de 1983, donde una disputa entre el ala radical del partido gobernante, llevó a un golpe de Estado dirigido por el primer ministro Bernard Coard, que concluyó con la ejecución del presidente Maurice Bishop, un carismático y popular líder de la izquierda granadina muy relacionado con Cuba. La muerte de Bishop dejó a Grenada al borde de la guerra civil, pretexto aprovechado por Estados Unidos para invadir ese país. Hoy en Venezuela una mala conseja recorre los cuarteles. ¡Ojo!

SUSTITUTO. Ese vocablo apenas si se escucha en Miraflores y quien lo pronuncia lo hace en voz muy baja. Son varios quienes se anotan en una lista de por sí larga, esa que engrosan los candidatos a sustituir a Elías Jaua en la vicepresidencia de la República. Jorge Arreaza, José Vicente Rangel, Yadira Córdova, Ronald Blanco La Cruz, Rafael Ramírez, Alí Rodríguez, Nicolás Maduro, Fernando Soto Rojas, Francisco Arias Cárdenas y Diosdado Cabello. El problema radica que entre ellos podría estar también quien sea el postulado del PSUV a las elecciones del 7-O, siempre y cuando Chávez no pueda competir por la reelección. No es casual el reciente protagonismo de Diosdado, quien prácticamente se ha convertido en el vocero in pectore de Miraflores, dejando a Elías en un segundo plano.

ARMAS. Actualmente, una empresa contratada para tal efecto dispone de una auditoría interna en Pdvsa. Para cuadrar la “ecuación” se requiere de un soporte cerca de un gasto aproximado de 200 millones de dólares que habrían sido destinados a cubrir gastos de equipos militares.

ESPAÑOLETOS. En el programa de Gobierno de Henrique Capriles Radonski trabaja lo más granado de la tecnocracia asalariada por los amos del valle. Abundan las recetas, pero llama la atención la copia al carbón que quieren hacer del programa de Mariano Rajoy en España.

VOLVER. La jaula de las locas (no malintencionadamente) podría llamarse la repartición de cargos contando los pollos antes de nacer que reina en el comando de campaña de HCR. Desde ya, como en la mala tarde de Pedro Carmona hay ministros a granel. Por ejemplo, por verse en el Minci se desvela el muchacho que vio pasar sus días de estudiante universitario acurrucado en una conserjería de Los Chaguaramos, ese que después tumbó a Wilmer Ruperti en El Cándido. Para el canal 8 canta Volver, volver (la ranchera de José Alfredo Jiménez) el ex comunista Sacha, el ex becario de la Plaza Roja. En cualquier momento llega Boris Izaguirre a poner orden y les recuerda el verso: no se vistan que no van.

GALLOS. Leopoldo López sueña con ser el abanderado de la MUD para la Alcaldía Mayor; sin embargo, allí está Antonio Ledezma. No obstante, por los vientos que soplan allí puede ocurrir cualquier cosa entre gallos y medianoche, sobre todo que el apoyo de López a Capriles no fue gratis.

JOROPEANDO. Recordamos que el pasado domingo, cumplió 95 años Juan Vicente Torrealba, nuestro músico impenitente de la sabana venezolana (nacido en la caraqueña esquina de El Rosario, pero asimilado al llano guariqueño). A ese duro del folclor criollo le pedimos que vaya afinando el arpa porque viene joropo. ¡Feliz cumpleaños, maestro!

RUMBOS. Desde el jueves de la semana pasada convalece Pompeyo Márquez (1922), muy delicado de salud. Se podrá o no estar de acuerdo con su actuación política, pero nadie puede quitarle a Pompeyo lo bailao. Cada quien toma en la vida el rumbo que crea conveniente, Pompeyo tomó el suyo. A pesar de la intolerancia de estos tiempos, no se puede negar que su vida es una verdadera novela. ¡Salud Santos Yorme!

 

 

 

 

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