TRABAJADORES DEL CONVENIO CHINA-VENEZUELA PARALIZARON TRABAJOS EN CIUDAD TAVACARE

 

 

En protesta por el despido injustificado de casi 200 obreros y por las míseras prestaciones sociales que recibieron como liquidación, este lunes en horas de la mañana los trabajadores al servicio de la empresa del convenio China-Venezuela que construye los apartamentos en Ciudad Tavacare de esta ciudad, paralizaron sus labores.

Los manifestantes que también condenaron la actuación pasiva de la actual directiva del cuestionado Sindicato de la Construcción del estado Barinas, advirtieron el despido de otros 200 trabajadores más para este viernes, tal como han venido anunciando los representantes de la empresa china International Contracting Inc.

“Dónde carajo está el socialismo que pregona la gente del gobierno para con nosotros los más humildes”, gritaban los manifestantes al momento de alertar sobre la declaratoria de una huelga general si las autoridades competentes no se pronuncian en las próximas horas por solventar sus justos reclamos.

Por eso, llamaron la atención a la Inspectoría del Trabajo, a la Defensoría del Pueblo y al propio gobierno nacional, responsable de la contratación de la mencionada empresa china en el desarrollo del complejo habitacional “Ciudad Tavacare”, donde laboran alrededor de 500 trabajadores.

Denunciaron que los trabajadores despedidos no solamente recibieron míseras prestaciones sociales, sino que además serán reemplazados en los próximos días por una legión de 200 ciudadanos de nacionalidad china que ya se encuentran en Barinas.

La protesta de los trabajadores del convenio China-Venezuela ocurrió cuatro días después que un ex directivo del Sindicato de la Construcción, Carlos Arteaga acusara al prófugo de la justicia y presidente del referido sindicato, Jaime Landaeta de haber acordado un pacto fraudulento con la empresa china para despedir a 180 trabajadores -calificados y obreros-

“Muchos de esos trabajadores tenían hasta seis meses laborando en la construcción de los apartamentos de Ciudad Tavacare, pero fueron “botados” y sustituidos por 200 ciudadanos de origen chino que llegaron recientemente a Barinas”, dijo el pasado jueves el ex miembro del Sindicato de la Construcción y hoy protegido como testigo por la Fiscalía del Ministerio Público en Barinas.

“A muchos de esos trabajadores les correspondía arreglos de hasta 30 mil bolívares, pero lo que les dieron fue dos mil 900 por cabeza (como máximo) y muchos fueron amenazados por la gente de Jaime Landaeta. Ese fue el origen de la extorsión. A los trabajadores les pagaron como les dio la gana”, sentenció Arteaga.

Testimonios

Leonardo Aguilar, uno de los trabajadores despedidos, comentó que el grupo de 184 trabajadores “fuimos despedidos injustificadamente por la empresa Internacional Contractin Inc. -Citic-”.

Explicó que por las prestaciones que les entregaron a la mayoría de los cesanteados, “nosotros queremos que se nos arreglen doble, tal como lo planteó el presidente Chávez cuando sancionó en la nueva Ley Orgánica del Trabajo.

Por eso, condenaron el contrato leonino suscrito con la empresa por la anterior directiva del Sindicato de la Construcción, ya que en una de sus cláusulas “la empresa nos puso un mes de prueba para nosotros los trabajadores”.

“Eso en vez de beneficiarnos, nos perjudica”, expresó Leonardo Aguilar al destacar que el despido se produjo antes del primero de mayo pasado, “para no pagarnos nuestros beneficios contractuales”.

Los manifestantes no creen que el despido de estos 184 trabajadores obedezca a la culminación de la obra, tal como han pretendido hacer ver los representantes de la empresa china.

“Aquí hay demasiado trabajo”, expresó al denunciar que a la mayoría de los trabajadores despedidos, recibieron como arreglos, cheques que oscilan entre 400 y 2 mil bolívares.

“Es esto el socialismo que tanto pregona el gobierno”, insistieron.

Luis Torres, otro de los trabajadores despedidos, pidió la intervención de las autoridades competentes en este grave caso de violación de derechos humanos.

Explicó que semanalmente ganaba 400 bolívares y la empresa los arregló como peones de hacienda.

No más extranjeros

Los manifestantes advirtieron igualmente sobre la llegada de unos 600 ciudadanos de nacionalidad china para trabajar en Barinas en las diversas obras que se ejecutan a través del convenio China-Venezuela.

Explicaron que el empleo de estos ciudadanos en detrimento de los trabajadores venezolanos que han venido siendo destituidos, es violatoria de todas las leyes venezolanas.

“Quisiéramos saber quiénes en Barinas son los que apoyan estas sinverguenzuras”, expuso al destacar que el gobierno nacional debería darle prioridad a la mano de obra local, “que tantas necesidades tenemos para llevar el alimento a nuestros hijos”.

Insistieron en que la actual y anterior directiva del Sindicato de la Construcción “no dice nada, porque simplemente nos vendió a todos los trabajadores”.

Explicaron que los sindicalistas del sector alegan que no pueden hacer nada, “porque eso es un convenio que hizo Chávez con el gobierno de China”.

Denunciaron también que los trabajadores que no han sido despedidos, los amenazaron con botarlos, por el simple hecho de solidarizarse con los despedidos.

“Los chinos nos han dicho que no podemos mantener paralizadas la obra y por esa razón, nos amenazaron con botarnos a todos”, expresó Jimmy Vera.