los runrunes de Nelson Bocaranda

ALTO

MÁS CERCA:

 

Tras el mitin del domingo no queda duda del cambio que el país siente en el líder que ha llevado la votación contra el proceso rojo rojito a sus niveles máximos. Ya comentamos que en la región desde los años 80 ha sido Henrique Capriles quien más altas cifras ha logrado al llegar a un 44,14% el pasado 7-O. Peña Gómez en Dominicana logro 41,6% en el 94;  Ortega 42.80% en Nicaragua en el 80 y Arias Cárdenas 38.11 en el 2000. La ventaja de Chávez vino disminuyendo del 25.9 en 2006 y 22.15 en el 2000 a solo un 11.11% el 7 de octubre de 2012.

El avance de HCR con su discurso fuerte, retador y acusando a los corruptos e ineficientes, a la vez que haciendo un llamado a la reconciliación del país, le está rindiendo frutos. Los temores del régimen se dispararon anteayer. Los abusos aumentaron. La guerra sucia no se demoró. Desde acusaciones de magnicidio, ahora con salvadoreños mercenarios -al estilo del caudillo que nunca presentó pruebas de la treintena de anuncios- hasta anunciados vídeos desde hace años o declaraciones compradas a un tal “Aranguren” en Miami tienen preparado cuando el caliche de la embajada cubana resulta cada vez más tedioso e inverosímil. El desgano rojo aumenta y la voluntad democrática crece. Suerte echada. Sin el caudillo presente y con una copia tan bufa que ya Semtei lo comparó con “las camisas voladoras de Diógenes Escalante” -al oírlo silbando en cada mitin como un pajarito- la oportunidad para los demócratas es una realidad tangible. Separar tanto al chofer del autobús -así se presenta- del caudillo elevado a los cielos aumenta la brecha ante los seguidores del proceso. Hablar desde el régimen de inseguridad, corrupción, violencia, apagones, escasez, acaparamiento e ineficiencia es, cuando menos, una hipocresía. “Mucho camisón pa´Petra”…

MEDIO

CHINOS DICEN NO:

 

Un  veterano maestro de periodistas, José Suarez Núñez, informado como los mejores del tema petrolero, nos acaba de dar un primer alerta sobre la posibilidad que el inepto equipo responsable de destruir nuestro sistema eléctrico nacional, le haya propuesto a los chinos la entrega y manejo del esquema de generación, distribución y comercialización de la luz en el país.

¿Sorpresa? Parece que -según deja ver entre líneas Suárez Núñez en su artículo en Tal Cual- el desastre es tan grande que han sido los mismos chinos quienes han manifestado en primera instancia que no están de acuerdo con “ese negocio”. ¿Dónde están los millones que durante catorce años se le han metido en este sector? La respuesta es sencilla: en equipos de pésima calidad y en una intrincable red de cuentas privadas en diferentes paraísos fiscales en el exterior. Desde dirigentes rojos civiles y  militares hasta bolichicos pasando por sindicalistas del proceso. Es un tema del que por esta columna hemos hecho infinidad de denuncias y jamás hemos visto una actuación de la fiscalía, mucho menos una corrección por el alto gobierno.

Vuelvo a recordar quienes han estado a nombre del ejecutivo al frente o involucrados con el sector eléctrico durante los últimos catorce años: Jorge Giordani en los diferentes despachos por los que ha pasado; los ministros de energía Ali Rodríguez Araque, Álvaro Silva Calderón  y Rafael Ramírez (Presidente de PDVSA desde 2003); Diosdado y José David Cabello y otros titulares menos notorios en el ministerio de Infraestructura ; Francisco Rangel Gómez ( presidente de la CVG y gobernador de Bolívar); José Vicente Rangel, Jorge Rodríguez, Ramón Carrizalez y Elías Jaua (como vicepresidentes ejecutivos);Tobías Nóbrega, Rodrigo Cabezas y Nelson Merentes como ministros de Finanzas  y Alí Rodríguez,  Héctor Navarro, Javier Alvarado, el general Hipólito Izquierdo y Argenis Chávez al frente del despacho eléctrico o de Corpoelec. Nicolás Maduro, que de acuerdo a nuestra fuente cercana sobre el tema eléctrico no conoce absolutamente nada, acaba de prometer otra Gran Misión Electricidad.

Desde aquí le recordamos que la ineficiencia y la corrupción viene tan en las venas de sus compañeros que han estado encargados de este sector, que ya en julio del 2002, hace 11 años, el ex presidente Chávez decretaba la creación de la “Comisión Presidencial para la Atención del Riesgo Potencial de Insuficiencia en el Suministro de Energía Eléctrica”, la cual jamás ni nunca produjo un informe,  y mucho menos resultados. Los detalles los explicamos en esta columna un año después. Chávez ordenó militarizar las plantas dos veces por el “saboteo”. Nicolás ordenó la tercera toma militar. Los apagones se incrementan. Le echan la culpa a los opositores pues ya las iguanas y las perezas pagaron con sus vidas. Los que cambiaron las velas -para el difunto- por el alpiste deberían recogerlas de nuevo. Oscuridad en la casa mientras Nicaragua, Mali, Bolivia, Haití y Cuba disfrutan de nuestras plantas eléctricas regaladas…

BAJO

CONFIDENCIA UNIFORMADA:

 

Me lo envían con una nota adjunta:

“Un general rojito dejó olvidada una carpeta sobre una mesa de trabajo y nos encontramos que el ex presidente Chávez en nombre del gobierno de esta supuesta revolución socialista y anti imperialista aprobó, con su puño y letra, dos puntos de cuenta a una empresa iraní llamada “Kayson” por la astronómica cifra de 2 mil 231 millones de dólares para construir apenas 20 mil viviendas de interés social. El militar, para ese entonces, ministro de Infraestructura fue el representante de estos dos puntos de cuentas, pero las órdenes venían de Chávez para estrechar lazos con la revolución iraní. Como oficiales venezolanos sabemos de ingeniería, vivienda y  urbanismo, estudiamos para eso, y nos preguntamos ¿cuántas empresas y cuántos trabajadores y profesionales venezolanos se hubiesen beneficiado si esos recursos se hubiesen asignado localmente? No cabe duda que el impacto sobre nuestra economía fue igual a cero y todos los beneficios se fueron para empresarios y políticos iraníes. Es tan así  que el ex ministro de Finanzas y ex jefe del banco central de ese país Tahmasb Mazaheri, detenido por el gobierno alemán a principios de año, portaba un cheque con el nombre de esta misma empresa “Kayson” emitido por el Banco de Venezuela por una cantidad en bolívares equivalente a 70 millones de dólares (¿ parte de las famosas comisiones repartidas?). En estos papeles se señala que cada vivienda tendría inicialmente un costo de más de 111 mil dólares. Qué lástima, mientras se dan estos contratos usted como periodista debería investigar cuántas empresas constructoras venezolanas había hace diez años y cuál era su capacidad para producir viviendas por y para venezolanos y cuántas quedan hoy. ¿Cuántas se han ido a triunfar a otros países? Se lo explicamos en una sola frase: “esto es otro fraude a Venezuela, una emboscada a nuestro futuro”.

Si le añado el tema con los rusos y bielorrusos tendríamos que escribir unas cinco columnas con los documentos que tenemos…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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